Mas grave que la grave y maleducada poesía de Pérez-Camacho a Paquita Luengo de la semana pasada en el Parlamento es mentir en la Cámara. Cosa que se hace sin pudor. Y sobre todo se hizo al principio de esta legislatura...
Creo que uno de los valores democráticos que hemos perdido es el entablar debates con la dialéctica de los hechos conocidos y no con el insulto y la acusación permanente de cosas que sean o no ciertas tienen la misma repercusión.
Aquí mentir se premia, cuando sin embargo en otros países el perjurio está regulado y no permitido expresamente. Creo que más que poner sanciones a los parlamentarios por ser maleducados, machistas o estúpidos, que también, tendríamos que regular el perjurio.
EL PERJURIO ES PEOR QUE LAS ESTUPIDAS POESÍAS
3:37 AM |
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