La tristeza de un año sin Adán



Sin consuelo. 
Un año triste y sin consuelo. 
Sin palabras. Sin capacidad para el duelo. 
Solo pena. 
Solo ganas de huir, huir, y huir de esa realidad tan real. Tan cruel.


Hace un año a estas horas aún estaba vivo, 
respiraba con tanta dificultad, 
sabíamos que se estaba muriendo pero aún estaba allí, 
entre nosotros.
Cuanto dolor.


Ahora es un amigo que no está,  un amigo al que me gustaría poder decirle que vuelva, que tenemos que hablar de muchas cosas y de muchas ideas.


A veces me alegra saber que no está viendo como está Canarias hoy y sus problemas,
A veces me alegro porque le conocí y aprendí de él como maestro.
A veces, caminando hacia el futuro me siento fuerte, porque gracias a él aprendí tanto, ese es mi consuelo.


Pero a veces, como hoy, solo hay pena. Solo tristeza y rabia.


Me enredan sus recuerdos. Como le echo de menos. 
¿Que hacer con el alma cuando se te va un amigo del alma? 


No puedo olvidar. No quiero olvidarle. 


Tampoco puedo perdonar. Aún no.







  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

0 comments:

Post a Comment